Decimocuarto Mundial de Futbol en la Historia: Italia 1990 / Por José Hermilo Amezcua

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El inicio de la década de los noventa en el mundo era transformación pura. La caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989 fue el inicio. Alemania se unificaba para ser más fuerte La Guerra fría provocó que naciones como la Unión Soviética, Yugoslavia y Checoslovaquia se fragmentaran dejando hondas cicatrices geográficas y políticas en el mundo.

En lo deportivo, el fenómeno Maradona inundaba de pasión las canchas del Calcio italiano con un Nápoles brillante y espectacular. En México nadie daba crédito a la decisión de la FIFA de dejar al país sin mundial debido al escandaloso caso de los cachirules en las eliminatorias juveniles en 1988.

Con esta acción, los mexicanos se perdieron la oportunidad de disfrutar a su máximo ídolo, Hugo Sánchez vistiendo la casaca tricolor en el mejor momento de su carrera.

El 8 de junio de 1990, el Estadio San Siro en Milán era el testigo de la inauguración de la edición número catorce de la Copa del Mundo con el juego entre el campeón vigente Argentina contra la sorprendente selección de Camerún, liderada por el inolvidable Roger Milla, donde los leones indomables vencieron por un gol a cero al cuadro albiceleste.

Durante el desarrollo del torneo, como es la tradición, los grandes equipos mostraban sus músculos, pero era Alemania la que se mantenía más sólida y su perfil de protagonista nunca se perdió y con una eficacia letal llegó a la gran final.

Y como suele suceder en estos grandes eventos, los poderosos miden fuerza a medida que el torneo avanza, y en este mundial, Maradona comandaba a su escuadra con mucho esfuerzo para dejar fuera al equipo anfitrión y después al siempre poderoso cuadro brasileño para instalarse en la final ante la potente escuadra de Alemania.

Tras un mes de intensa competencia, Alemania y Argentina se volvieron a encontrar para el juego final repitiendo la historia de cuatro años antes.

Esta vez, el 8 de julio de 1990, en el Estadio Olímpico de Roma ante 74 mil espectadores, el conjunto alemán tomó revancha de la final de México 86, venciendo un gol por cero a la selección argentina con Diego Armando Maradona incluido, con un polémico penal anotado por Andreas Brehme.

Con este triunfo la oncena alemana conquistó por tercera ocasión el título de campeón del Mundo en el mundial con el menor promedio de gol por partido con solo dos anotaciones por juego.

La mascota oficial fue Cia y Toto Schillaci se proclamó campeón goleador de la justa con seis tantos, convirtiéndose en la figura local del momento.

La canción oficial del Mundial de Italia 1990 se llamó “Un verano italiano”, también es muy recordada por su estribillo como Noches mágicas, en este histórico campeonato del Mundo número catorce.